You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Queremos demostrar nuestra admiración a Angel Garma, que fue el primer psicoanalista español, Desde el año 1932 no ha dejado de interesarse por el estudio y por la investigación de los sueños en psicoanálisis, aportando contribuciones originales de gran valor, como lo muestra la importante bibliografía de sus obras. Deseamos aquí expresarle públicamente nuestra admiración y manifestarle nuestro reconocimiento por el interés y el apoyo que hemos encontrado siempre en él.
Agradecemos vivamente a nuestros compañeros del Grupo de Estudios de Madrid la ayuda eficaz que nos han aportado durante nuestros seminarios.
Hacemos una mención especial, llena de afectuosa gratitud, a nuestra querida amiga y colega Germaine Mercier, cuya traducción y oportunas sugestiones han permitido perfeccionar este trabajo, que queda así coronado por su entrega y su generosidad.
El 31 de diciembre de 1883, Freud escribe a su novia: «La noche última he soñado de nuevo con un viaje, esta vez a España. Veía el “puerto” de Madrid y me sorprendía de que el Manzanares tuviera una corriente tan fuerte…» Este sueño es sólo un ejemplo del interés que Freud concedió muy tempranamente a la vida onírica. Sus biógrafos nos enseñan que desde su adolescencia le habían intrigado sus sueños y que los anotaba; más adelante los relatará con frecuencia en las cartas a su novia.