You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Los revolucionarios descubrimientos de Freud acerca de la psicología y la importancia dinámica de la sexualidad humana en la vida infantil y adulta, tienen hoy casi un siglo. Estos son, en tal medida, una parte afianzada del pensamiento occidental de hoy, que los damos por seguros aún asumiendo críticamente las limitaciones conceptuales de Freud, sobre todo en sus teorías acerca de la sexualidad femenina. En efecto, ésta fue un área de investigación en la cual Freud era particularmente vulnerable. Sin embargo, es interesante subrayar que Freud debió a las mujeres los insights iniciales que lo llevaron al concepto de Inconsciente. Anna O., Lucy R., Irma, Emmy von N., Dora y Catalina… y muchas otras fueron fuente de su inspiración. Es igualmente destacable que él las escuchara y encontrara significante e importante todo lo que ellas tenían que contar. En los tiempos predominantemente falocráticos de Freud, esto fue en sí mismo revolucionario. El fue el primero de todos los exploradores del funcionamiento de la mente humana, que encaró la sexualidad femenina con interés serio y científico. Estaba obviamente fascinado por el misterio de la femineidad y por el sexo femenino en sí mismo (una característica, como él aclaraba, que compartía con hombres de todos los siglos). Pero Freud también se sentía un tanto atemorizado