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Me ha sido dificil elegir un tema para traer a estas Jornadas hoy, porque da la impresión de que sobre transference ya todo ha sido dicho, especialmente después de la casi exhaustiva revisión que hemos escuchado ayer, de todo lo que sobre ello se ha escrito, desde Freud en adelante. También se ha presentado un material clínico en el cual se ha podido ver, en vivo, lo que al tema se refiere.
Entonces, lo que se me ocurrió fue tratar de encarar el arduo problema de la terminación del análisis, que implicaría la «resolución» de la transferencia, ya que se ha escrito más sobre sus orígenes, instalación en el análisis y su desarrollo durante el mismo.
Entre las razones que influyeron para que pensara en la cuestión de la terminación, gravitó también el hecho de que constituirá el tema central del próximo congreso internacional. Será: «Análisis terminable e interminable, cincuenta años después», y puede ser interesante ir reflexionando sobre ello. Por otra parte, hay poca literatura sobre este punto en relación con el análisis de niños.
Los que hemos trabajado con niños sabemos, por experiencia, que son pocos los que llegan a terminar su análisis como resultado del proceso: muchos de ellos son retirados del tratamiento por sus padres antes de tiempo, ya sea porque no ven mejorias tan rápidamente como quisieran, o, al revés, creen que ya están bien cuando todavía no lo están, o porque las mejorías toman un cariz que no es el que esperaban y no cumple las expectativas de los padres.