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«En estos momentos está por publicarse un nuevo folleto mío: “Inhibición, síntoma y angustia”. En él se desbaratan muchos conceptos establecidos y una vez más se ponen a la deriva algunos elementos que parecían fijos. Los analistas que por sobre todo desean paz y certidumbre no ocultarán su descontento al tener que revisar sus conceptos.»
(Sigmund Freud, en carta a Osear Pfister del 3-1-1926.)
«Es, sin embargo, peligroso estar satisfecho con el psicoanálisis en sí mismo; un psicoanalista debe estar descontento con el psicoanálisis. Pero todos odiamos el trastorno de revisar nuestros puntos de vista. Es tan perturbador pensar que debemos cambiar, de manera semejante a sentirse compelido a cambiar de profesión o de amigos. De ahí la presión para decir hasta aquí y no más lejos, lo que provoca resistencias para aprender.»
Aunque el objetivo central al concebir esta presentación fue el revisar las características y alcances del episodio psicótico del Hombre de los Lobos, primera «psicosis transferencial» de la literatura analítica, que propone a nuestra consideración al decir de Serge Leclaire «la exprivilegiado