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El último número de la revista Anthropológica (1) publica en edición facsímil y en versión castellana un prólogo a la traducción rusa de Más allá del principio del placer (2), escrito por A. R. Luria y L. S. Vigotsky en el año 1925, fecha de la primera edición en ruso de esta obra de Freud.
Este texto, recientemente descubierto en la Biblioteca Lenin, de Moscú, por el profesor italiano Michele Acanfora, seguramente pasó inadvertido a la censura estalinista por haber quedado traspapelado entre libros de biología. En él se expresa la tendencia de la época a conciliar marxismo y psicoanálisis, con la que acabaría radicalmente la era estalinista. «Freud comenzó como un revolucionario», dicen los autores en dicho prólogo. «La oposición que el psicoanálisis tuvo en su contra en los ambientes de la ciencia oficial deriva claramente del hecho de que aquí fueron infringidas de improviso tradiciones seculares de la ciencia y de la moral burguesas y se dieron pasos más allá de la frontera de lo habitual y de lo consentido.» Y más adelante: «Particularmente entre nosotros, en Rusia, el freudismo goza de una atención excepcional, no sólo en los círculos científicos, sino también entre los lectores comunes» (…)«La psicología siempre había tomado de la biología los conceptos fundamentales, los principios explicativos y las hipótesis de partida» (…) «Aquí, al contrario, por primera vez la biología pide prestado a la psicología y los pensamientos científicos toman una vía inversa: ellos deducen desde el análisis de la vida humana, leyes universales de la vida orgánica.»