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En este trabajo abordaré la problemática científica que surgió en el movimiento psicoanalítico inglés a raíz de la teoría introducida por Melanie Klein. Para ello haré en primer lugar un análisis de los antecedentes históricos y un rastreo en lo que fueron las «Controversial Discussions» en la década de los cuarenta entre los grupos freudiano y kleiniano, y finalmente intentaré analizar el estado actual de la teoría post-kleiniana y su enriquecimiento en el diálogo con el freudismo.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de «Discusiones Controversiales»? Durante los años treinta los miembros de la Sociedad Psicoanalítica Británica tuvieron que enfrentarse con los descubrimientos y teorías de Melanie Klein. Se planteaban si su trabajo era una continuación de la teoría psicoanalítica tal como había sido formulada por Sigmund Freud, o bien sus contribuciones podían ser consideradas tan divergentes de las hipótesis freudianas como en sus día había sucedido con Jung.
A raíz de este hecho, a principios de los cuarenta los analistas de la Sociedad Psicoanalítica Británica estaban alineados en tres grupos bien delimitados. Aquellos que apoyaban las ideas innovadoras de Klein, otros agrupados en torno a Anna Freud y los analistas vieneses que habían escapado del nazismo, y finalmente el grupo más numeroso, que si bien aceptaba algunos de los nuevos postulados kleinianos rechazaba otros.
El 23 de abril de 1940 J. Strachey escribía a E. Glover: «[…] Querría que supiera que si ocurre una confrontación definitiva, estoy fuertemente a favor de un compromiso a cualquier precio. El problema me parece que radica en posturas extremistas en ambos lados. Mi punto de vista es que la Sra. K ha hecho algunas contribuciones altamente importantes a Ψα pero es absurdo considerar que dan cuenta de todo y que su validación es axiomática. En el otro lado creo igualmente ridículo que la Srta. F sostenga que Ψα