You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El Psicoanálisis no puede ser indiferente ni inmune a este fantasma de nuestro tiempo que ha recibido el nombre de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o SIDA.
Por sus peculiaridades específicas, que luego pasaré a examinar, ha comenzado a incidir fuertemente a nivel manifiesto en los comportamientos sexuales y en el discurso de nuestros pacientes, mientras que a nivel inconsciente puede participar en la constitución de diversas formaciones psicopatológicas, como son las obsesiones, fobias y ciertos delirios hipocondríacos o paranoides. En los sueños pueden intervenir como resto diurno privilegiado que la realidad externa ofrece para representar lo reprimido, para realizar o disfrazar con su carácter de noticia de periódico, ajena a nosotros, las fantasías inconscientes más prohibidas.
También puede irrumpir en el campo psicoanalítico, a través de lo real del cuerpo, a la manera de un trauma, como una enfermedad orgánica incurable y mortal, o como en el caso que ilustra este trabajo, a través del resultado positivo de un test de laboratorio durante el curso del tratamiento.
Comenzaré, entonces, presentando el material clínico de este paciente y, después de unas breves consideraciones médicas y epidemiológicas, me referiré a los aspectos fantasmáticos del Sida, a Sida y tabú, a la iconografía del Sida, al Sida como epidemia de significaciones, y al Sida y lo siniestro, para terminar con una síntesis y conclusiones.