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Como ustedes saben, el cine y el psicoanálisis celebran este año sus 100 años de existencia. En el año 1895, en que fueron publicados los Estudios sobre la histeria, de Breuer y Freud, los hermanos Lumière proyectaron las primeras películas.
P. Lacoste, en Psicoanálisis y cine, nos recuerda que el encuentro entre ambos se produjo en 1926, en que fue estrenado en Berlín el primer filme que puede ser considerado como psicoanalítico. Misterios de un alma, del ya célebre Georg Pabst, reflejaba el estilo intimista de su realizador, en oposición a la teatralidad del expresionismo alemán, y tuvo un éxito notable de crítica y de público.
Misterios de un alma fue en principio planteado como un filme sobre el psicoanálisis, y hubo cierto malentendido en el sentido de que se trataría de hacer una representación en imágenes de la teoría psicoanalítica sobre ejemplos extraídos de la vida real. Los psicoanalistas reaccionaron de forma diversa al citado proyecto; mientras Hans Sachs, que era un apasionado del cine, colaboró de manera importante con Pabst, Freud puso objeciones a la idea de hacer una presentación plástica, del psicoanálisis, que no encontraba factible ni deseable. Lo cierto es que el filme de Pabst se convirtió en otra cosa bastante alejada del plan inicial.
A través de los años el psicoanálisis ha ejercido una influencia más o menos directa sobre el cine, sin que debamos olvidar todo lo que el cine ha aportado y puede aún aportar al estudio de la imagen.
Hoy vamos a realizar un nuevo encuentro entre cine y psicoanálisis en torno al filme Before the Rain, que continúa exhibiéndose en Madrid. Nos van a hablar de esta película Mariel Guiot, que es crítica de cine, y Mechthild Zeul, miembro de nuestra Sociedad, que aparte de su interés por la clínica ha reflexionado sobre diversos temas culturales, siendo el cine uno de sus temas predilectos.
Comenzaremos por el comentario de la Dra. Zeul.
Carlos Sopena