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… Pues todo lo que nace digno es de destruirse; por eso mejor sería que no hubiera nacido; así, lo que vosotros llamáis pecado, destrucción, lo malo, en suma, ese es el elemento a mí adecuado.
El concepto de pulsión de muerte es un concepto abstracto con un substrato biológico, lo cual lo hace a veces incómodo y fastidioso para pensar… Pero, ¿podría ser de otro modo? La idea de un conflicto de base entre pulsiones de vida y pulsiones de destrucción o de muerte, implica una concepción estructural del psiquismo. Es un modelo a través del cual Freud explica el funcionamiento del aparato mental, fundado en la dualidad o bipolaridad pulsional de propiedades antagonistas. Estas dos pulsiones básicas; Eros o pulsiones de vida, cuyas funciones son de unir, producir unidades cada vez más grandes, y las pulsiones de muerte o de destrucción, cuya meta es la de desunir, disolver los nexos y aspirar al regreso a un estado anterior, las definió Freud al final de su vida en Esquema de Psicoanálisis, su obra inacabada y considerada por algunos autores como parte de su testamento.
Esta estructura de base pulsional va a desarrollarse en el seno de las relaciones entre el sujeto y el objeto. Las transformaciones a las cuales va a dar lugar constituyen el conjunto de lo que entendemos por funcionamiento mental. Hay que comprender que si la formulación es obra de Freud, la estructura es independiente, lo que supone que la existencia de la estructura