You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Comenzamos este número monográfico de la revista con un artículo de Bela Grunberger que recoge los principales desarrollos del autor en torno al tema del narcisismo. Queremos de este modo reconocer la importancia de este psicoanalista que en el año 1956 escribió La situación analítica y el proceso de curación, un trabajo considerado clásico y que tuvo su importancia tanto por los planteamientos innovadores como por la influencia que ejerció sobre psicoanalistas como Lacan y Kohut.
Para Grumberger el narcisismo se opone dialécticamente a las pulsiones y en especial a la pulsión anal. Desde su perspectiva teórica y clínica considera que la narcisización es necesaria para la vida y para las producciones culturales. Por eso, propone que en el análisis es fundamental la estructura de la situación analítica misma, porque permite crear las condiciones adecuadas en el analizado para una regresión narcisista específica, por medio de la cual revive el estado de narcisismo absoluto que toma como modelo el estado fetal, sentimiento de omnipotencia, en que las necesidades se ven automáticamente satisfechas por la madre, huella indeleble y motor energético del tratamiento.
Otro aspecto importante del pensamiento de Grumberger radica en la importancia que otorga al principio del análisis dentro del eje del narcisismo y la secundarización del eje histórico que se manifiesta en los fantasmas edípicos que se presentifican en el análisis a través de la transferencia.
Rafael Cruz Roche aborda el tema del narcisismo partiendo de una concepción genética y estructural del psiquismo. Sostiene el autor que si bien no hay un yo desde el comienzo, y por lo tanto no se puede hablar en sentido estricto de un narcisismo primario, existe sin embargo un autoerotismo.