You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Comenzamos hoy un Congreso singular en su realización; las tres ponencias principales desarrollarán tres grandes temas ferenczianos, Trauma, Contratransferencia y Regresión, conducidos por ponentes y discutidores expertos en cada uno de ellos y que contribuirán a favorecer una reflexión sobre el pensamiento de Ferenczi y su ulterior desarrollo.
Estos grandes temas serán en realidad el trasfondo sobre el que se desarrollarán los trabajos de la tarde; las diversas y numerosas ponencias se abrirán en un gran abanico para extenderse, de una parte, sobre las aportaciones de muchos de los pensadores psicoanalíticos, Balint, Klein, Winnicott, Mahler, Kohut…, sus encuentros y desencuentros con el pensamiento de Sándor Ferenczi y, de otra, sobre temáticas actuales del psicoanálisis, abarcando desde distintos vértices un amplio espectro del pensamiento psicoanalítico contemporáneo.
Me parece que podría representar a todos los presentes si dijera que lo que nos reúne en este amplio Simposium es no tanto el acuerdo o discrepancia con algunas de las aportaciones de Ferenczi, tanto teóricas como técnicas, sino, por encima de todo, una comunión con su «pasión psicoanalítica», su pasión por el conocimiento y la investigación psicoanalítica a través y fundamentalmente del trabajo clínico.
Muchos importantes psicoanalistas son deudores de sus ideas, y otros muchos han llegado desde sus propias experiencias personales a confluir con él y sus aportaciones en esa dramática vivencia del padecimiento psíquico que se manifiesta en el terreno de la cura psicoanalítica.
Quisiera centrarme en esta comunicación en una característica esencial del trabajo de Sándor Ferenczi que siempre he sentido especialmente estimulante: su convicción de que la teoría y la técnica psicoanalítica son interdependientes.