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Considero objeto psíquico o intrasubjetivo 1) al objeto que pasa a formar parte del yo por el proceso de introyección y 2) al objeto que el yo se apropia por el mecanismo fantasmático de la incorporación.
A pesar de que nada es más incierto que la distinción entre sujeto y objeto —en un principio el objeto de amor y el de identificación es el mismo—, siguiendo a A. Green (1995) podemos hacer una diferenciación entre un objeto fundamentalmente ligado al narcisismo o incluso a la investidura narcisista de objeto, y cuya pérdida sería generadora de un riesgo depresivo importante, y un objeto menos soldado al yo, más independiente, más exterior a él y que sería más reemplazable, más sustituible en todo o en parte. Este autor añade que lo que significa un obstáculo para esas sustituciones es, por supuesto, la fijación, que tiene el efecto de acercar el objeto sobre el que recae a lo que se observa en la relación propia del objeto narcisista.
Si deseamos destacar la diferencia entre objetos fundamentalmente narcisistas y objetos más externos y autónomos con relación al yo, podemos describir, en principio, tres tipos de objetos:
El objeto que ha pasado a formar parte del yo o del superyó. En este caso, el vínculo libidinal con los progenitores ha sido sustituido por identificaciones, lo cual es un proceso normal que está en la línea de la sublimación y de la superación del Edipo. No obstante, hay que tener en cuenta que puede haber identificaciones más consolidadas e integradas en el psiquismo y otras menos integradas debido a introyecciones fallidas, en cuyo caso no se habría resignado completamente el vínculo libidinal o éste podría ser reactivado por regresión.
El objeto que aun formando parte del espacio intrapsíquico conserva cierta diferencia con el yo; es un objeto del yo pero que no es el yo. Es
* Carlos Sopena. Miembro titual de la APM. Dirección: Dr. Fleming, 4. 28036 Madrid.
un objeto que el yo se ha apropiado fantasmáticamente con miras a conjurar la pérdida o la fa