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Nunca me dijeron que mi padre había muerto.Vi mujeres silenciosas, tristes, llenas de negro…Quizás no me lo dijeron porque era evidente,y porque el niño sabe más que su silencio.Y en efecto, lejana y cruelmente, lo sabía.De golpe me convertí en un niño marcado.Un pobre niño con una invisible mancha negra.Un cometa de rareza y tristeza que me alejóde casi todo y me otorgó timidez y silencio.Casi nunca volvería a ser feliz y ya siempre