You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Como sabemos, el término «contratransferencia» tiene una extensa gama de significados, de la misma forma que el término «transferencia». En un primer momento Freud veía la contratransferencia como un concepto referente a los puntos ciegos del analista que obstaculizan el análisis. Desde el principio, la contratransferencia fue continuamente vista por Freud «como una impedimento en la libertad del analista para comprender al paciente.» En este contexto, Freud consideraba la mente del analista como un «instrumento…, cuyo funcionamiento efectivo dentro de la situación analítica queda obstruido por la contratransferencia». La contratransferencia del analista se equiparaba a la resistencia del paciente (Sandler, Dare & Holder, 1973).
Respecto a la transferencia, recordaremos que Freud la veía al principio como un obstáculo, pero más tarde la consideró como un vehículo indispensable para el trabajo analítico. Sin embargo, no dio un paso parecido respecto a la contransferencia. Ese paso inevitable se habría de tomar después de Freud. Fue un desarrollo decisivo en la literatura psicoanalítica cuando la contratransferencia: «empezó a considerarse como un fenómeno importante para ayudar al analista a comprender el significado oculto del material que trae el paciente. La idea esencial… es que el analista dispone de