You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Ustedes (los psicoanalistas) conocen mucho acerca del miedo, pero no conocen nada acerca del coraje. No conocen nada acerca del terror del adolescente ante la cobardía y su imperativa necesidad de mostrar su valor en términos físicos.
La idea de una repetición inherente al funcionamiento psíquico del ser humano está presente en el pensamiento freudiano desde Tres ensayos sobre una teoría sexual (Freud, 1905). En este texto, Freud contempla la repetición como un reencuentro con las primeras experiencias de satisfacción y como un modo de restablecer la felicidad perdida. En otros términos, la tendencia del psiquismo humano a la repetición estaría animada por el principio del placer. En Recuerdo, repetición y elaboración (Freud, 1914), primer texto donde aparece el término compulsión a la repetición, Freud señala la función defensiva de este mecanismo psíquico: el paciente (en la transferencia) no recuerda sino que repite de nuevo inhibiciones, tendencias instintivas o rasgos de carácter. El paciente actuará la rivalidad con el médico en lugar de recordar contenidos inherentes a la rivalidad edípica, o a fantasías homosexuales.
En Lo siniestro (Freud, 1919), escrito junto con Más allá del principio del placer (Freud, 1920), Freud vincula el sentimiento de Lo siniestro con el