You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Este libro está basado en artículos escritos por Ronald Britton a lo largo de quince años sobre diversos temas pero con una preocupación común fundamental: el estatus de las Fantasías Inconscientes en la mente del sujeto, y no solamente su contenido y su convergencia con las creencias inconscientes y la imaginación.
Las ideas que el autor propone sobre la creencia y la fantasía inconsciente en relación a la realidad y a la imaginación, se extienden explícita o implícitamente por toda la obra. Describe inicialmente varios aspectos de la creencia, sus vicisitudes, defensas y trastornos de su función, tal y como se pueden encontrar en la práctica analítica, y continua introduciendo las creencias del analista y su impacto en el análisis. A pesar de que la fuente principal del pensamiento de este libro es la experiencia clínica, Britton destaca la importancia de la poesía, la filosofía, la teología como fuentes de comprensión y punto de partida para la exploración psicológica. Así, los últimos capítulos están dedicados a la relación entre la realidad psíquica, la fantasía inconsciente, la creencia, la imaginación y la literatura. Más específicamente se extiende en el trabajo de cuatro poetas: Wordsworth, Rilke, Milton y Blake. Concluye el libro reflexionando sobre los problemas que emergen cuando se hacen públicas convicciones profesionales privadas.
En su definición y elaboración del concepto de creencia, Britton parte del concepto de Wissentrieb, el instinto epistemofílico o deseo de conocimiento. Freud y Klein pensaron en Wissentrieb como un componente del instinto de vida o del instinto de muerte. Britton sin embargo lo contempla como un instinto en sí mismo, parejo pero independiente de los otros instintos, con sus componentes, siendo la creencia uno de ellos. Al igual que el amor y el odio, el conocimiento se despliega en el mundo de las relaciones emocionales internas además de en el mundo de los objetos externos: queremos amar, odiar y conocer a nuestros objetos y