You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La cuestión de la escucha en el tratamiento de adolescentes provoca una serie de reflexiones teóricas y técnicas muy particulares. Se suele considerar que el tratamiento de estos pacientes es uno de los más difíciles que se pueden abordar en la clínica psicoanalítica. Las características tan especiales de esta etapa de la vida, hacen que sea un período muy convulso en todas sus manifestaciones, también suele serlo en su análisis. La escucha también tiene sus peculiaridades. Para empezar, la escucha no sólo lo es de la palabra. Nunca es en exclusiva de la palabra; pero menos aquí que en otros casos.
Nuestra atención en el adolescente va estar atrapada por otros aspectos que no son comunicación; pero que nos informan. Me refiero sobre todo a la conducta; pero también a la expresividad del cuerpo, a través de la imagen tanto subjetiva como objetiva del mismo, las sensaciones mal identificadas, lo gestual o los trastornos somáticos que puedan aparecer.
Por otra parte, en cuanto a la comunicación verbal, el paciente adolescente sumiso que soporta el silencio y asocia tranquilamente entregado a la causa de su análisis, existe sin duda; pero me temo que muchas veces es revelador de una patología, más que de la normalidad a la que esperamos conducirlos. La excitación propia de esa edad precisa de una tempestad de conductas para su descarga y habitualmente se organiza en un comportamiento marcado casi siempre por la expresividad de los movimientos inconscientes subyacentes. La acción, con características de acting aut por su carácter defensivo o de realización de impulsos inconscientes, se apoya habitualmente en principios que suenan a racionalizaciones, que mal encubren los verdaderos propósitos inconscientes. Éste suele ser el material más habitual. Bien diferente de la situación ideal en la que paciente y analista escuchan los contenidos mentales que surgen de la asociación libre, sin memoria ni deseo, dejándose sorprender por la emergencia de lo inconsciente.
Otra cuestión