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La pregunta es el deseo del pensamiento.
Es sobradamente conocido que la noción de trauma psíquico está presente en el psicoanálisis desde sus orígenes y se puede incluso decir que desde su prehistoria, según acreditan los extractos de las notas de Freud a su traducción de Charcot (Freud, 1892-1894).
A lo largo de la obra freudiana, esta noción se encuentra inserta en el contexto de sus concepciones sobre el origen traumático de las neurosis en general (1939), en las formulaciones acerca de la neurosis traumática en sí misma (1920) y, finalmente, en la teoría del origen traumático de la angustia (1926, 1933). Examinada a la luz de la primera de estas perspectivas, destacan el papel de la memoria y el concepto de a posteriori (Nachtraglichkeit), asociados a la concepción del trauma en dos tiempos (Laplanche, 1980, 1999). Dentro de la teoría de la neurosis traumática en sí misma, centrada en los fenómenos y mecanismos intrapsíquicos operantes durante la vigencia del evento traumatizante, sobresale la llamada función o aparato de para excitación (Freud, 1920). Finalmente, desde el último vértice, denominado por Baranger y cols. (1987) teoría del trauma generalizado, aparece en primer plano la noción de desamparo psíquico (Hilflosigkeit), vinculada a la de situación traumática y angustia automática (Freud, 1926, 1933). Sin embargo, a lo largo de todo este espectro, el aspecto económico del trauma permanece como elemento esencial e indispensable del concepto freudiano. En este sentido, es ejemplar la conceptualización expuesta en las Conferencias de Introducción al Psicoanálisis (1916-1917):