You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
«La unidad del Self no puede obtenerse preservando el objeto bueno o el objeto ideal, sino descubriendo día tras día “el objeto real”, es decir, tanto los aspectos positivos como los negativos de las personas significativas de nuestra vida.» Con estas palabras de portada aparece el último libro original publicado en italiano de R. Speziale-Bagliacca. El autor, amante y buen conocedor de la lengua española abre, asimismo, el primer capítulo de su obra, a modo de síntesis, con el siguiente poema de Pablo Neruda: «Si cada día cae / dentro de cada noche / hay un pozo / donde la claridad está encerrada. / Hay que sentarse a la orilla / del pozo de la sombra / y pescar luz caída / con paciencia». En la reseña de este libro, aparecida en el International Journal of Psychoanalysis, presentan a Speziale-Bagliacca como un psicoanalista que tiene «el coraje» de usar la palabra «curar» y, sobre todo, «en confrontación con todas las modas culturales y pseudoculturales que asignan al psicoanálisis otras finalidades muy diversas». En este libro el autor se enfrenta a un obstáculo fundamental, contenido en el antiguo proverbio «Ubi maior minor cesat»; es decir, frente a quien vale más, sabe más y es mucho más importante, quien sabe menos debe apartarse. En la relación analítica es fácil caer en esta tentación; es decir, utilizando la cáustica ironía de Freud: «si sale cara tiene razón el psicoanalista, si sale cruz se equivoca el paciente».
En su libro, el autor expone un interesante razonamiento sobre el delicado tema del papel del psicoanalista como autoridad, pero como «autoridad funcional». El analista entendido como «maior», como figura parental, tiene como tarea fundamental usar el específico y característico vínculo psicoanalítico de dependencia, no para aumentar más la dependencia del paciente hacia el psicoanalista, sino para ayudarle a emanciparse definitivamente, dirigiendo, por ello, su atención a las necesidades reales del «minor» (paciente-hijo); atención que presupone