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En primer lugar vamos a intentar acercaros al clima de diálogo que se suscitó en nuestro grupo de trabajo y a las preguntas e intereses que surgieron en nosotros al tratar de pensar en común sobre el tema de este simposio. Nuestro interés apuntó, algo confusamente, al principio, al tema de la perversión.
Una escena grupal que condensara las preguntas, que nos planteábamos, podría representarse así:
Participante 1: —Podríamos ver los restos de polimorfismo infantil en el adulto, ya que al fin y al cabo, Freud hablaba de perverso polimorfo infantil, definía así al niño pero, ¿no se trataría de distinguirlo de la perversión como estructura en el adulto? Hay ahí, a mi entender, una confusión conceptual importante. Podemos rastrear estas mismas inquietudes en el recorrido que hace Janine Chasseget-Smirgel en su libro sobre la perversión.
¿Es o no es lo mismo un perverso adulto que actúa su perversión que la disposición perversa polimorfa infantil?
Participante 2: —¿Y qué dice Freud en Tres ensayos sobre la perversión, ¿siguen vigentes sus ideas hoy?
Participante 3: —Pienso que lo económico tan importante en el pensamiento de Freud nos puede ayudar a delimitar y aclarar el concepto de perversión. Dice Freud en Tres ensayos que sólo se puede hablar de perversión cuando hay exclusividad y fijación a un modo de satisfacción pregenital.
Participante 4: —Cuándo se actúa en lugar de reprimir…
Participante 5: —Entonces, en la perversión ¿no habría represión?, y en la neurosis, negativo de la perversión, ¿es cuando el neurótico hace una regresión cuando vuelve a antiguos modos de satisfacción que podríamos denominar perversos?