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En primer lugar, deseo agradecer a la Dirección y Comisión de Lectura de esta Revista su invitación a que participe en un número dedicado a Desarrollos en Psicoanálisis. Éste es un artículo sobre algunas tendencias actuales en la Psicología del Yo contemporánea y la evolución reciente de la técnica.
De todos es conocida la profunda crisis, casi universal, de nuestra disciplina en departamentos de Psicología y facultades de Medicina. Bornstein (2001) ha escrito, «el psicoanálisis se encuentra hoy día en los márgenes de la psicología científica, aceptado por pocos e ignorado por muchos» (p. 5). El asedio al psicoanálisis aumenta y se agudiza. Las críticas de la llamada psiquiatría científica, la psicología académica y las ciencias neurológicas se han recrudecido. Hace ya dos décadas, Hobson, conocido neurofisiólogo y profesor de Psiquiatría de Harvard, escribió: «Nacido entre dudas en 1900, el psicoanálisis vendrá a morir sobre el año 2000» (en Miller, 1986, p. 61). En la prestigiosa revista Lancet, Tallis (1996) recomendó la abolición de cualquier vestigio de «ideología freudiana» de la Medicina científica. No obstante, hay que reseñar la fructífera aproximación, en el medio anglosajón, de algunos distinguidos neurofisiólogos, como Antonio Damasio o Eric R. Kandel, al psicoanálisis. El primero, en su conferencia plenaria del congreso de la A.P.I. en Nueva Orleáns (2004), comentó que numerosos datos de neuroimagen estaban confirmando muchas de las observaciones de Freud. Al segundo, en una