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Como homenaje a Freud conmemorando los 150 años de su nacimiento, la Revista de Psicoanálisis de la APM publica el poema de W.H. Auden, «En memoria de Sigmund Freud».
El gran poeta inglés , uno de los más importantes del siglo XX, escribió un largo poema —una elegía— a la muerte de Sigmund Freud. Profundamente comprometida con su época, la poesía de Auden muestra, sobre todo en un primer periodo, una gran influencia del psicoanálisis; él había leído a Freud en sus años de estudiante, y conocía su pensamiento en profundidad. En este poema Auden rinde homenaje al genio de Freud y a su legado como una voz que clama la verdad en medio de un siglo en el que la destructividad del hombre se desataba con proporciones trágicas. Poco antes de la muerte de Freud, el 1 de septiembre de 1939, Alemania, bajo Hitler, había invadido Polonia, iniciándose así la Segunda Guerra Mundial. Freud falleció el 23 de ese mismo mes, y Auden terminó de escribir su elegía en noviembre de 1939. El poema no es sólo un lamento por la muerte de una personalidad pública respetada y admirada, sino también por el colapso de un mundo, y por las muchas muertes que habría que llorar a partir de entonces: la muerte de Freud se convierte así en un símbolo de la muerte de la razón y la sensatez, en un momento en el que parte de la humanidad se mostraba abocada a la locura y el exterminio.
¿Por qué rendir homenaje al nacimiento de Freud con un poema dedicado a su muerte? Porque precisamente ahora, un siglo después del descubrimiento del Psicoanálisis por la mente genial de Freud, presenciamos un nuevo estallido de la capacidad destructiva del hombre. Los acontecimientos de otro mes de septiembre, en 2001, pusieron en marcha una serie de eventos que han multiplicado las amenazas a la convivencia humana. Nuevamente, como en 1939, la mentira se institucionaliza con el fin de crear un clima de miedo propicio al sometimiento. Los psicoanalistas, siguiendo el ejemplo de Freud, deberíamos mantenernos fieles, hoy más