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Cuando tantos hay a quienes tendremos que llorar,cuando la tristeza ha pasado a ser tan pública, y quedado[expuestaa la crítica de toda una épocala fragilidad de nuestra conciencia y angustia,¿de quién hablaremos? Pues todos los días muerenentre nosotros aquellos que nos hacían algún bien,que sabían que nunca era suficiente peroesperaban mejorar un poco viviendo.Así era este doctor: aún en los ochenta deseaba