You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Rafael Cruz Roche da por título a su ponencia «Una definición de la pulsión de muerte». Empresa arriesgada y loable por la que le felicito.
Los hechos son conocidos: agresividad, masoquismo, repetición, regresión y reacción terapéutica negativa. Cruz Roche habla de cada uno de ellos con pertinencia.
Autores importantes han deslindado campos de los que Cruz Roche también ha hablado con igual pertinencia, entre los que cabe destacar los procesos de desobjetalización y el masoquismo primario.
Mi trabajo consiste en discutir las ideas que nos propone, pero antes quiero hacer algunas reflexiones, y voy a empezar por dos campos que no son el psicoanálisis: la biología y la filosofía. No somos ni lo uno ni lo otro, pero tampoco podemos dejarlas de lado sin otra forma de proceso.
Mi punto de partida será una conocida frase de Freud: «Si nos es lícito admitir como experiencia sin excepciones que todo lo vivo muere, regresa a lo inorgánico, por razones internas, no podemos decir otra cosa que esto: La meta de toda vida es la muerte…».1 En la cita de Freud hay dos puntos:
Se muere por razones internas.
La meta de la vida es la muerte.
¿Existen razones internas que garanticen que el cuerpo es ineluctablemente mortal? Desde el punto de vista puramente teórico, la biología actual