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Este número de la Revista de Psicoanálisis de la APM está dedicado a abordar el tema «Neurosis obsesiva y analidad». Sin duda, resulta siempre oportuna una convocatoria para revisar estos temas, aún más de lo que se ha hecho hasta el presente, ya que centran cuestiones de primordial importancia, tanto las referidas a la organización del psiquismo como a las consideraciones clínicas, psicopatológicas y metapsicológicas. En el extenso campo del Psicoanálisis se hacen necesarias nuevas contribuciones para seguir el desarrollo de las distintas líneas de investigación que, desde sus comienzos, fueron abiertas por Freud y continuadas por prestigiosos psicoanalistas.1
Estimo que el propio título de este número propone a los lectores los dos ejes de su contenido: uno se vertebra alrededor de la analidad, considerada metapsicológicamente como el segundo estadio del desarrollo de la libido, componente de su organización pregenital y aspecto de la vida sexual signada desde el erotismo anal que, sublimado, se transformará en un rasgo relevante de carácter, al mismo tiempo que aportará valiosas contribuciones a la cultura. Y el otro eje clínico es la neurosis obsesiva, que muestra el sufrimiento de los sujetos, que expresan, a través de los síntomas, el conflicto psíquico reprimido en el inconsciente. Ambos ejes se enlazan en forma de espiral, configurando un proceso sumamente complejo, que revela las especificidades tanto de la analidad como de la neurosis obsesiva.
A continuación, me ocuparé de introducir unas breves notas sobre las dos cuestiones temáticas que se desarrollan en este ejemplar de la Revista.
Desde el eje de la analidad es factible considerar que la zona anal y sus adyacentes, así como la buco-faríngea que le precede, cesan de ser un lugar de descargas sexuales en la edad adulta, como ya explicara Freud en sus cartas a W. Fliess, concretamente en la del 14 de noviembre de 1887. Su modalidad de aspecto y representación no debería provocar en el sujeto adulto excitac