You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El pasado mes de marzo el doctor Pedro Boschan, miembro titular de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires, visitó la Asociación Psicoanalítica de Madrid. El Departamento de Psicoanálisis de Niños y Adolescentes, el Grupo de Psicoanálisis de Psicosis y Patologías Fronterizas y el Grupo de Psicoanálisis de Familias, Grupos e Instituciones organizaron una conferencia con este especialista en psicosomática. Boschan, a su vez, realizó una supervisión grupal.1 Durante estos encuentros tuvimos la ocasión de entrevistarlo.
ALICIA MONSERRAT: Nos ha parecido muy sugerente el tema que abordó en su conferencia «Un enfoque vincular de la patología psicosomática», donde se analiza la incidencia de la constitución y el funcionamiento de los vínculos humanos, incluyendo los vínculos reales e imaginarios con el propio cuerpo. ¿Podría especificarnos su concepto de lo vincular y su relevancia? Este concepto ha recorrido su conferencia, así como la supervisión grupal en torno al material clínico presentado por un colega de nuestra asociación.
PEDRO BOSCHAN: El concepto de vincularidad que utilizo en la exposición lo considero central en mi manera de pensar el Psicoanálisis. Deriva de conceptualizaciones que tienen su origen en las ideas teóricas propuestas por S. Ferenczi por ejemplo, en su trabajo «El niño mal acogido y su instinto de muerte», donde señala los efectos de las investiduras parentales en la vitalidad del niño, las teorizaciones de I. Berenstein y J. Puget, y en lo referente a niños de Aurora Pérez, que enfatizan una idea de interrelación e interdependencia de los psiquismos, y la existencia de espacio «inter», así como los trabajos de W. y M. Baranger acerca de «campo». Estas conceptualizaciones implican, referidas a lo psicosomático, que los síntomas que se manifiestan corporalmente no sólo obedecen a los propios conflictos intrapsíquicos del