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Después de leer atentamente la ponencia de Gabriel Sapisochin y de seguir el debate suscitado por la misma en el curso del Simposio, me gustaría hacer algunas puntualizaciones.
El autor muestra una serie de reservas sobre los conceptos de fijación y de estructura que Freud describe en la primera tópica. Afirma que prefiere trabajar con la segunda tópica y que escucha al paciente desde lo intersubjetivo. Argumenta que no cree en la idea de localidad psíquica.
Mi reflexión es que difícilmente se puede entender el concepto de regresión, tema del simposio, si nos despegamos de la teoría pulsional, clave de la primera tópica, pero que se mantiene también en la segunda tópica, por más que ésta se enriquece primero con el segundo par pulsional: libido del yo (narcisista) y libido de objeto, abriendo la teoría de relaciones objetales que nace de Introducción al narcisismo y Duelo y melancolía, y en un segundo momento con el desarrollo del par pulsional: pulsión de vida y pulsión de muerte que nace en Más allá del principio del placer y luego es desarrollado en El problema económico del masoquismo.
En primer lugar quiero insistir en que lo que Freud desarrolla son modelos para entender el funcionamiento mental y en consecuencia no podemos tomar los conceptos como cosas en sí. Tenemos que entenderlos más bien en el sentido de una metáfora. Cuando habla de localidades psíquicas: el esquema del telescopio en el cap. VII de La interpretación de los sueños, lo que quiere indicar es que la excitación tiene una secuencia, una dirección, surge del cuerpo o del exterior, es percibida y sigue un orden mental preestablecido hacia la descarga. El Sistema Inconsciente y el Sistema Preconsciente no son lugares sino formas de funcionamiento mental. Lo inconsciente y lo preconsciente a su vez son adjetivos que se aplican a procesos mentales en función de su facilidad o imposibilidad para hacerse conscientes. Paralelamente a la organización del psiquismo van apareciendo también modalidades de s