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Quiero felicitarte como ya te adelanté en privado por tu ponencia y desarrollos clínicos. Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de M. Zubiri respecto a que haces una extrapolación excesiva al considerar la memoria procedimental como ejemplo de lo escindido inconsciente, creo que éste presenta una riqueza afectiva y fantasmática que aquella no posee al menos como se describe en las neurociencias. Un problema importante que ya hemos discutido algunas veces es la idea de que haya contenidos no representados en el aparato psíquico; a mi entender es una contradictio in sensu, ya que si no existe representación quedan fuera del psiquismo, otra cosa es que la representación que tengan sea de un nivel tan primitivo que nuestras estructuras psíquicas más desarrolladas tengan una gran dificultad para contactar con ellas, y ahí aparece el enactment como una expresión primitiva del aparato psíquico del analista que cortocircuitando las capacidades yoicas de ambos (paciente y analista) ponen en contacto ciertos residuos muy primitivos de la historia del paciente. Respecto a la necesidad de la tercera tópica creo que se exagera la novedad que aporta. A mi entender la segunda tópica freudiana da cuenta de muchos de los aspectos que los que se adscriben a la tercera tópica desarrollan. Si vemos con detenimiento el esquema que hace Freud del aparato psíquico en 1932, en Nuevas Lecciones… y que tú reproduces como Fig. 5 en tu ponencia veremos que con un trazo firme separa el área del Superyo, a la izquierda del dibujo, del resto, si bien esta área queda abierta por arriba, hacia el Yo y la Percepción-Consciencia, y por debajo hacia el Ello… y el cuerpo. Podemos distinguir un inconsciente reprimido (a la derecha), separado de lo preconsciente por un doble trazo incompleto que le aleja del Yo preconsciente-inconsciente, un inconsciente pulsional, en contacto con el cuerpo, separado por un doble trazo permeable del preconsciente (en el centro) y una parte del Superyo (a la izq.)