You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
¡Hijo de Zeus! Mira, vengo a ponerme
a tu lado, con rubor.
Puesto que el Olimpo es tu conquista,
ven a compartirla conmigo.
Sí, es verdad que nací mortal,
pero mi alma se ha prometido
la inmortalidad.
El sueño de la razón produce monstruos * es la enigmática frase que Goya escribió en su Capricho n.° 43. La imagen representa la figura de un hombre dormido, supuestamente el propio artista, sentado con la cabeza apoyada sobre sus brazos cruzados sobre una mesa, inmerso en una profunda oscuridad. Dando rienda suelta a su fantasía Goya también incluyó seres demoníacos, murciélagos, búhos, volando sobre su cabeza.
Los Caprichos en general muestran imágenes de brujería, caricaturas y máscaras, todos acompañados de leyendas manuscritas que han sido interpretadas como una fuerte crítica a la sociedad española de la época.
La razón libera sus fantasmas durante el sueño o nosotros diríamos, el deseo inconsciente halla una forma de expresión a través del sueño, que puede ser dicha, escrita, esculpida, pintada.