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El día 22 de junio de 2011 a la edad de 89 años falleció nuestro compañero José María de Leguina Hierro. Josemari, «Legui» para los muy próximos, había nacido en Bilbao y pese a que vivió en Madrid desde los 17 siempre se definió como vasco, y realmente lo era. Tuteaba a todo el mundo y nadie se sentía ofendido. En 1976 fue miembro del entonces Grupo Psicoanalítico de Madrid, siendo el primer psicoanalista que se había formado íntegramente en Madrid. Conocí a Josemari un día de otoño de 1972 en el Hotel Castellana Hilton, la primera actividad a la que yo asistía de la Sociedad Española de Psicoanálisis, en mi despiste y confusión propia de la situación se me acercó Josemari a quien no conocía, me dijo tú debes de ser Rafael Cruz, se presentó y no me dejó en toda la tarde; desde entonces tuve muchísimas ocasiones de comprobar la actitud afectuosa con que se relacionaba con todo el mundo. Durante años fue el jefe de los servicios médicos de Pegaso y tuve ocasión de saber del cariño y respeto con el que se le consideraba en una empresa tan grande y compleja.
Tuve la suerte de contar con él como Tesorero en la Junta Directiva que años más tarde me correspondió presidir. Recuerdo las bromas que le hacíamos por su actitud tan estricta con las cuentas de la asociación, ¡lo que tuvimos que luchar para tener aire acondicionado en Velázquez!, lo que contrastaba totalmente con su absoluta generosidad cuando se trataba de su dinero personal, era prácticamente imposible no dejarse invitar.
Era una persona tremendamente vital, amante de la mar con su barco en Comarruga, su finca en La Vera, de la buena mesa y vinos… Cuando hacíamos alguna reunión en Valencia organizaba alguna comida a medio camino. Imposible verle enfadado, incluso en sus últimos tiempos pese a las importantes limitaciones te saludaba sonriente y contento, siempre vestido informalmente y con un aspecto juvenil.
Fue un magnífico clínico y trabajador incansable, empezaba a las siete de la mañana, y ya había hecho una