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Pensando en la evolución de la técnica psicoanalítica en el último siglo, el concepto de Nächtraglich-Nachträglichkeit me ha parecido un eje importante sobre el cual articular mi reflexión, dada su repercusión en la teoría freudiana y post-freudiana, y por tanto en la comprensión de la clínica psicoanalítica y su aplicación técnica.
Tal como Lebovici (1981) señala, resultaría reductor considerar la utilización que hace Freud del concepto solamente en términos de temporalidad. En ese «entre-dos» tiempos, se produce toda una reorganización para dar sentido, cuestión de importancia capital en la aplicación clínica, no solamente en los casos en los que impera la represión, sino también en aquellos en los cuales los mecanismos defensivos más radicales y arcaicos, como la renegación y la escisión han dificultado la creación de mecanismos de represión. La cura permitirá, en estos casos, ir creando los dos tiempos necesarios para la organización de ésta.
El término Nachträglich aparece tempranamente en la obra freudiana, así como la forma sustantiva Nachträglichkeit, que en la terminología francesa se ha traducido por après-coup, galicismo que ha adquirido carta de identidad en otras lenguas.
La traducción de après-coup recoge de manera muy gráfica la idea de dos tiempos, el tiempo del Coup (la traducción es golpe) y el tiempo del Après. El segundo tiempo reorganiza y resignifica el primero.
Hay «traumatismos» evolutivos organizadores, situados bajo el dominio del principio de placer, que no habría que confundir con los traumatismos como expresión de la pulsión de muerte, que permanecerían bajo la compulsión de repetición. En estos casos, la repetición estaría más bien destinada al control de la excitación, que según el principio de Nirvana debería reducirse