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«My heart belongs to Daddy»: algunas reflexiones sobre la diferencia entre generaciones como organizador de la estructura triangular de la mente
El autor comienza su trabajo con un rastreo histórico del concepto de diferencia entre generaciones, proponiendo que este supone la transformación metafórica del funcionamiento en tres dimensiones del aparato psíquico, debido a que la instauración de una brecha generacional entre el sujeto y el objeto figura el espacio diferenciador entre ambos.
En la intersección de lo intersubjetivo con lo intrapsíquico se propone que el sujeto se aferra a aquellos fragmentos de la historia de sus progenitores susceptibles de permitirle sostener una creencia acerca de sí mismo y la pareja edípica que, al romper los vínculos de filiación intergeneracional, da por cumplidos los deseos incestuosos infantiles.
Se postula que, cuando dicha brecha generacional es desmentida, fallan las identificaciones secundarias post-edípicas, produciéndose trastornos en la estructuración triangular de la mente que afectan la génesis de los procesos del pensar.
El autor presenta material clínico de una paciente en análisis, quien, utilizando la lengua materna del analista, intentaba que este regresara
«My heart belongs to Daddy», letra y música de Cole Porter, 1938, Chapell & Co., Chapell/Intersong, EE. UU.
Sapisochin G . «My heart belongs to Daddy»: some reflections on the difference between generations as the organiser of the triangular structure of the mind. Int J Psychoanal 80 (4): 75567; también en Libro Anual de Psicoanálisis 15, 2001 y en la Revista de Psicoanálisis de la Asociación Psicoanalítica Argentina, 2009, 66 (3): 583-602. Reproducida la discusión así como la respuesta del autor con autorización de la Revista de Psicoanálisis de la Asociación Psicoanalítica Argentina.
* Gabriel Sapisochin. Dirección: Orense 85. 28020 Madrid. c-e:
contratransferencialmente y la confundiera con su objeto primario, tal y como creía que su padre había hecho con ella. El autor considera que esta constelación, que denomina «My heart belongs to Daddy», sería una estación de paso del complejo de Edipo femenino.