You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Conocíamos (conocía) a Elisabeth Roudinesco quizá ante todo por su historia del psicoanálisis en Francia (Roudinesco, 1988). También por su biografía de Lacan (Roudinesco, 1995) y su Diccionario de psicoanálisis (Roudinesco y Plon, 1998). Pero asimismo por haber terciado en las polémicas originadas en Francia por diversas publicaciones, como El libro negro del psicoanálisis (Meyer, 2005),1 al que Roudinesco respondió en ¿Por qué tanto odio? [Pourquoi tant de haine?] (también Jacques-Alain Miller escribió al respecto su Anti libro negro del psicoanálisis [L'Anti-Livre noir de la psychanalyse]), o la obra de Michel Onfray, Freud: el crepúsculo de un ídolo, a la que Roudinesco quiso responder con Pero ¿por qué tanto odio? [Mais pourquoi tant de haine?] (Roudinesco, 2010). En fin, sin pretender ahora un catálogo, quizá puedan resultar de interés asimismo sus documentos Sigmund Freud. La invención del psicoanálisis [Sigmund Freud. L'invention de la psychanalyse] (Roudinesco y Kapnist, 2013) o Jacques Lacan. El psicoanálisis reinventado [Jacques Lacan. La psychanalyse réinventée] (Roudinesco y Kapnist, 2002).
Esas obras me habían resultado de interés, si bien me habían decepcionado en cierto modo: es el caso de algunas entradas del Diccionario o los pasajes más teóricos de la biografía de Lacan, pues si bien una biografía no permite quizá desarrollar tales elementos con la precisión que merecen, el espacio a ellos dedicado podría haberse aprovechado mejor. Pero la biografía de Lacan contaba, en cualquier caso, con la ventaja de que no se disponía de otra de similar envergadura cuando Roudinesco publicó la suya. Con estos antecedentes me dispuse a leer la de Freud con cierta ilusión.
Tal ilusión no se ha visto confirmada por la lectura, que, antes al contrario, me ha causado una profunda decepción. En primer lugar, y por empezar quizá por lo más significativo, la biografía de Roudinesco no aporta ninguna novedad de importancia. Todos los