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Aprovechando el magnífico trabajo de Mercedes Puchol sobre el texto de Pedro Boschán Temporalidad y narcisismo, sobre el que es difícil añadir algo más a todas las profundas aportaciones y reflexiones con las que recorre rigurosamente el mencionado texto, he sido invitado a aportar algunos datos sobre su biografía y su perfil como persona…
Y agradezco profundamente a la dirección de la revista de la APM la oportunidad de escribir algunas pinceladas sobre la dimensión humana y la figura de Pedro Boschán como analista y como amigo, que seguramente es desconocida. ¿Quién fue, quién era Pedro Boschán, ese amable e inteligente analista argentino, miembro titular de APdeBA, que nos visitó varias veces y que nos sorprendió tan positivamente por su profundidad, su rigor y sus ideas?
Para empezar Pedro, «Peter», como a veces se le llamaba en los círculos mas íntimos, no era argentino. Era húngaro. Nació en 1939, en Ujpest, un suburbio de Budapest, en el seno de una familia judía y agnóstica, socialista, compuesta por sus abuelos maternos, sus padres, su hermana, nueve años mayor que él, la niñera y él mismo. Toda la familia trabajaba en torno a una fábrica de zapatos de su propiedad. Mantenían una tradición esencialmente húngara y hablaban entre ellos en húngaro y no en yiddish.
Sin embargo, en 1944, toda la familia fue detenida y deportada a Auschwitz. Mientras esperaban en la estación, la madre de Pedro, Lily, le había llevado a un lago cercano para mojar su cabeza porque tenía fiebre. En ese momento llegó el tren que debía llevar a los detenidos de Ujpest a Auschwitz, interponiéndose entre ellos y los guardias. Aprovechando la oportunidad, su madre y él se escondieron en unos juncos, mientras el tren partía llevándose al padre y a la hermana. Llegada la noche y no habiendo sido descubiertos por los nazis, pudieron escapar y comenzaron un largo periplo. Ambos consiguieron refugiarse en la casa de un médico