You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La vivencia de intimidad constituye una experiencia emocional: ¿qué es la intimidad en la práctica del psicoanálisis?, ¿cómo se construye, qué factores la facilitan y la impiden? Comienza el artículo con consideraciones generales acerca de la intimidad en la vida. Define la vivencia de intimidad como una experiencia emocional de contacto con uno mismo y con otro sujeto. A continuación, se centra en estudiar la experiencia de intimidad en la relación analítica, teniendo en cuenta que el encuentro entre dos sujetos con sus subjetividades genera una zona de turbulencia emocional que, cuando es tolerada, transformada simbólicamente y, por lo tanto, pensada, puede dar paso al conocimiento de la intimidad de las emociones de sí mismo y del otro. La emoción experimentada en el contacto con el otro es el eslabón entre ambos que permite conocer lo que está ocurriendo dentro de uno y del otro. Posteriormente propone pensar en un gradiente de experiencias íntimas, en cuyos extremos (polo del aislamiento autista y de la fusión narcisista), no sería posible la intimidad. En la zona intermedia habría grados diversos. El estudio continúa con la descripción de los tiempos de la intimidad. Por último, se presentan viñetas clínicas para ilustrar todo lo anterior.