You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Chabert parte de la oposición dialéctica que Freud retoma entre masculino y femenino, así como entre pulsiones sexuales y de autoconservación. Siguiendo a Freud en su comprensión del Edipo de la niña, que la lleva al cambio de objeto, la autora señala la importancia de la angustia de la niña de perder el amor materno basamento de su narcisismo. Además, lo femenino es para Chabert, en ambos sexos, el punto de sedimentación esencial de la bisexualidad y de las identificaciones derivadas de ella. Se presentan dos estudios clínicos donde se pone de relieve la angustia de la pasividad en relación con diferentes aspectos como son la melancolía y la histeria.