You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Artículo recibido el 23 de junio de 2020
Aceptado para su publicación el 7 de julio de 2020
El planteamiento de este trabajo es muy oportuno, dada la importancia de «los cambios socioculturales» y «las llamadas nuevas patologías» sobre la práctica psicoanalítica. La autora se pregunta por los «nuevos recursos, tanto teóricos como clínicos que, sin desnaturalizar el fundamento del encuadre, permitan hacer avanzar un proceso verdaderamente psicoanalítico».
Debemos entender que los «cambios socioculturales» son una constante en la sociedad y, sin duda, obligan a pensar en la «necesidad de actualizarse». Sin embargo, el argumento de que el análisis clásico es «imposible de mantener, está obsoleto,» creo que no puede sostenerse argumentando que nuestra ciencia estaría en «riesgo de perder el lugar de privilegio que, en su momento, especialmente en el siglo XX, ocupó». Resulta poco científico que los cambios deban producirse para no perder un pretendido lugar de privilegio, cuando se habla de una profesión al servicio de la salud mental de nuestros semejantes. Entiendo que los «cambios socioculturales», significan, sobre todo, una menor disponibilidad de tiempo unida a una menor capacidad económica de nuestros posibles pacientes. Si la menor disponibilidad de tiempo implica que, a pesar de estar indicado, no se podrá mantener un análisis a tres o cuatros sesiones semanales, creo que deberemos optar por llevar a cabo una psicoterapia psicoanalítica presencial. Tengo experiencia reciente en sesiones por Skype y telefónicas, como analista y como paciente. En mi opinión, sirven para mantener la relación terapéutica, pero no en la misma medida el proceso psicoanalítico o psicoterapéutico. Creo que es insustituible la relación directa entre los dos protagonistas del proceso psíquico en desarrollo. Tanto la patología del conflicto como la del déficit se han originado en relación con otros. La presencia del analista facilita el pensamiento y la