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Artículo recibido el 26 de junio de 2020
Aceptado para su publicación el 7 de julio de 2020
María Cristina Fulco, en su trabajo sobre «Encuadre/s hoy: su función analítica,» se pregunta, retomando inquietudes de los jóvenes analistas «si el análisis llamado clásico no está obsoleto» y, dado que los tiempos han cambiado, «¿no debería actualizarse también el método?», «¿qué es lo no negociable del método?,» se preguntan.
Desde que Freud en 1911-13, (M. L. Muñoz, 2012) escribe sus artículos sobre la técnica es cierto que ha pasado un siglo, pero ya en tiempos de Freud, la técnica del psicoanálisis fue interrogada entre otros por Ferenczi, (M. L. Muñoz, 2012) por Otto Rank, (M. L. Muñoz, 2012) y sabemos las reticencias de Freud ante sus innovaciones, sin embargo, entendió y aceptó el cambio en el encuadre del análisis de niños de Melanie Klein, (M. L. Muñoz, 2012) y de su hija Anna (M. L. Muñoz, 2012).
Ya en el pasado siglo XX se sucedieron grandes cambios: dos guerras mundiales, el nacimiento del nazismo, la expansión del comunismo, la división de Alemania, la caída del muro de Berlín y en cascada la liberación e independencia de los países del este, y en los países sudamericanos las distintas dictaduras y revoluciones, que permitieron la consolidación de sus democracias.
El psicoanálisis que sufrió serios ataques por el nazismo, los regímenes soviéticos, siguió trabajando y desarrollándose, alargándose en estos momentos hasta los países orientales, China, Japón, expandiéndose en distintas culturas.
Es cierto que el psicoanálisis ha mantenido dentro de la IPA distintos movimientos, freudianos, klenianos, lacanianos, analistas de la Escuela del Yo, del self, de las relaciones objetales…, lo que llevó a Robert