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Han pasado noventa años desde la publicación del texto freudiano El malestar en la cultura. Si hacemos un paralelismo entre esa época y la que nos ha tocado vivir, vemos que hace cien años apareció la mal llamada gripe española, que se cobró millones de vidas, entre ellas la de Sophie, hija de Freud. Ahora tenemos otra pandemia que quizás sea tan letal como aquella.
Tres años antes (1927) Freud había escrito El porvenir de una ilusión. Donde dice: «Reconocí cada vez más claramente que los hechos de la historia humana, las interacciones entre la naturaleza humana, el desarrollo cultural y las conclusiones extraídas a partir de las experiencias primitivas (como representante de los cuales la religión lucha por la preeminencia) no son más que el reflejo de los conflictos dinámicos entre el yo, el ello y el superyó, que el psicoanálisis estudia en el individuo (los mismos acontecimientos repetidos en un escenario más amplio)».
La época en la que apareció El malestar en la cultura era un tiempo de incertidumbre, como ahora, que estamos atravesando un momento de desconcierto y de inseguridades que no sabemos ni el tiempo que va a durar ni si vamos a tener que vivir confinados y privados de un mínimo de libertad. La incertidumbre es uno de los factores que marcan nuestras vidas desde el mes de marzo de 2020. El malestar de esta época está muy conectado con la inseguridad de nuestros actos y con la dificultad para poder hacer proyectos que puedan tener visos de realidad y que podamos compartir con otros, sean familiares, amigos o colegas.
La época en la que Freud escribió El malestar en la cultura era también un tiempo de desintegración en el que se construyó el camino que llevaría a Europa al colapso. Freud veía desvanecerse el mundo en el que había creído.
En el texto vemos como Freud nos pone en contacto con la infelicidad. Los lugares de donde brota esa infelicidad no han cambiado demasiado.
Es un tiempo en el que Freud tiene que luchar contra el cáncer de mandíbula, por lo