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La APM ha celebrado su XXX Simposio, titulado «La angustia en sus diversas expresiones». Fue el pasado mes de noviembre durante los días 27 y 28 del año 2021 y por segundo año consecutivo ha tenido lugar en la modalidad online a causa de la pandemia de la COVID-19.
La apertura del evento estuvo a cargo de la presidenta de la asociación, M. Puchol, quien pronunció un esperanzador discurso inaugural. La mañana se colmó de pensamiento científico con las tres ponencias propuestas para la ocasión. En primer lugar, I. Amieba Elorriaga presentó su trabajo titulado «Los recorridos de la angustia en la obra de Freud». A continuación, M. Cid Sanz expuso su trabajo «El hilo de Ariadna: por los laberintos de la angustia». Finalmente, J. M. Erroteta Palacio disertó su texto «La angustia sumergida». A continuación, se recogen las líneas de pensamiento fundamentales desarrolladas en las tres presentaciones.
I. Amieba, en su trabajo «Los recorridos de la angustia en la obra de Freud», comienza con la idea de la angustia como lugar de encuentro ente lo psíquico y lo corporal. Un lugar a caballo entre el déficit de elaboración y el cuerpo sufriente. Señala su origen en lo pulsional y apunta a la forma en que el ello irrumpe sobre el yo y el superyó.
Pretende reivindicar los postulados de la primera teoría freudiana. Apoyándose en Laplanche, entiende el texto Inhibición, síntoma y angustia como un intento de conciliación de las dos teorías. Afirma que la angustia señal pone en marcha el principio del placer. Se presenta con más carga de simbolización y, por ello, estaría más cercana a la segunda teoría. Sin embargo, en el caso de la angustia automática, se diría que predomina lo económico, por lo que estaría más próxima a la primera teoría.
El texto se orienta en la línea de la «Conferencia XXXII», en la que se apunta al peligro que supone la amenaza de castración. Se deduce que el peligro no es el acontecimiento traumático externo sino el desbordamiento de lo pulsional en el yo.
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