You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Se parte de la metapsicología freudiana de la pulsionalidad visual para describir cómo se va constituyendo la representación de uno mismo, así como la de las personas más significativas del entorno. De ahí se pasa al estudio de determinados contextos clínicos. Así, se desarrolla qué es lo que sucede en las psicosis: un bloqueo en el circuito con una insistencia del me miran en el más acá del mismo, y en el más allá, una falla en la constitución de la representación de uno mismo y en su diferenciación de los demás. Además, se abordan los fenómenos de despersonalización en sus diferentes variantes clínicas, así como una serie de síndromes, como el de Sosias-Capgras o el de Frégoli, en sus vertientes más delirantes, pero también en fantasías que en ocasiones pueden emerger en otros contextos. Por otro lado, se da cuenta de lo que sucede en grupos familiares magmáticos en los que sea difícil acceder a una identidad individual más diferenciada del grupo. Finalmente, y pivotando sobre la importancia de que el analista pueda tolerar un cierto grado de despersonalización, se establece la trascendencia de las imágenes visuales en las escenificaciones que puedan imponerse inconscientemente en el escenario analítico.