You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Esta obra se inscribe en un continuum de las ideas que François Richard viene desarrollando desde hace varios años en algunas de sus publicaciones, entre las que destacan Le Processus de subjectivatión à l'adolescence , La Rencontre psychanalytique y l'Actual Malaise dans la culture , todas ellas de gran calado teórico-clínico basado en una intensa experiencia psicoanalítica con adolescentes y jóvenes adultos, como muestra el sugerente material clínico que articula con su pensamiento.
Es difícil mostrar la profundidad con la que el autor desarrolla sus reflexiones metapsicológicas sobre la clínica actual en el contexto de las nuevas transformaciones socioculturales: estados límite, bisexualidad, polimorfismo infantil, verdadera o falsa liberación sexual, ciberpornografía, sexo y género, heterosexualidad, homosexualidad, transgénero, Edipo deformado y superyo pervertido, entre otras.
F. Richard comienza planteando que en la actualidad se ha producido un desplazamiento del paradigma de la neurosis al de los estados límite, con un cortejo de arreglos perversos y contra-depresivos. Se trata de la mezcla de una organización neurótica y de un funcionamiento limite, que se manifiesta en un pánico libidinal contenido y en un frágil vínculo con la realidad, consecuencia del inacabado proceso de simbolización.
Señala también que «el malestar en la cultura actual ha devenido en una crisis de la sexualidad». La liberación sexual ha fracasado, en parte, porque la feminidad específica del hombre y la masculinidad de la mujer no llegan a estabilizarse por miedo a un «polimorfismo erótico». La evolución histórica en el sentido de una puesta en cuestión de las prohibiciones alimenta al mismo tiempo el temor de que se supriman todas las prohibiciones.
La situación parece ser la siguiente: la inhibición del verdadero deseo, vinculado a la historia singular y a los objetos internos edípicos inconscientes, utiliza mecanismos de defensa primarios en lugar de la represión. «Estas patologías