You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Desde el psicoanálisis no estamos tan familiarizados como otras disciplinas con el concepto de subjetividad.
Sin embargo, encontramos convergencias entre subjetividad y psicoanálisis.
Para iniciar esta introducción al concepto de subjetividad tengo presente la estructuración del psiquismo y la importancia del objeto en este proceso.
La subjetividad incluye lo social como un aspecto de la estructuración del psiquismo.
Como consecuencia, los intensos cambios actuales seguramente nos impulsan a preocuparnos especialmente por este concepto que ha adquirido una gran relevancia en las conceptualizaciones psicoanalíticas de los últimos años.
En la actualidad se dan cambios en la sexualidad, en la forma en que se organizan los vínculos emocionales y familiares, así como en el área de los trabajos que desarrollamos. Todos estos movimientos llevan a reflexionar sobre cómo es su influencia en el proceso de estructuración del psiquismo.
Desde la consideración de estos cambios se deduce otra cuestión. Realmente podemos pensar solamente sobre la subjetividad o también en nuevas patologías o en nuevas formas de expresión de estos fenómenos.
Reconociendo los movimientos sociales podemos deducir que surgen nuevas formas de subjetividad.
Si aceptamos estas nuevas subjetividades, esta afirmación cuestiona conceptos centrales del psicoanálisis, ¿o se puede entender como un proceso dinámico entre lo constituido y lo constituyente? Schroeder (2006).
Para comprender adecuadamente este proceso busco encontrar puntos de comparación entre el concepto de subjetividad y el psicoanálisis; entre otros, los siguientes: