You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El 3 de agosto de 2023 falleció nuestro amigo y compañero Francisco Granados. He compartido con él muchas tareas en nuestra institución, pero sobre todo me unía a él una gran amistad que data de hace muchos años. Comparto, primero con su familia, su mujer Paloma y sus hijos Francisco y Fabián, y luego, con sus muchos amigos y colegas de la Asociación Psicoanalítica de Madrid (APM), el dolor por esta sensible pérdida.
Francisco pertenece a las primeras generaciones de psicoanalistas formados completamente en la APM, aquella APM que funcionaba en el garaje de un chalet de la calle Tambre y que, cuando creció lo suficiente, se mudó a la esquina de Velázquez y Juan Bravo. Previamente había iniciado su aproximación al psicoanálisis en París, donde tuvo la oportunidad de asistir durante algún tiempo a los seminarios que Lacan impartía en la Sorbona. De vuelta a Madrid, se analizó con Jesusa Pertejo, una de nuestras pioneras, y, estando en análisis con ella, pidió el ingreso como analista en formación en nuestra institución en 1982. Con la formación cumplida, accedió a ser miembro asociado, luego miembro titular y finalmente a la función didáctica.
Quiero destacar de Francisco su compromiso con nuestra institución. Ha participado en distintos cargos institucionales: Junta Directiva, director de nuestra Revista de Psicoanálisis y tres veces en la Junta Directiva del CACI, dos como vocal y la última como director. El final de su enfermedad y su deceso le sorprendió en este último cargo. Siempre ha sido un gran y leal colaborador.