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Más que una «autobiografía dialogada», este libro nos habla de la vida personal y profesional de la psicoanalista Florence Guignard, a partir del desarrollo de sus ideas, ofreciéndonos la ocasión de ver un panorama, entre otros, del psicoanálisis europeo desde los años 1960.
La entrevistadora, Sylvie Reignier, es psicoanalista de la Sociedad Psicoanalítica de París (SPP), amiga y colaboradora en la transmisión en psicoanálisis del niño y del adolescente. Florence Guignard es una formidable transmisora, «pasadora», como se dice en el texto, de conceptos pensados y repensados para ayudar a entender el funcionamiento psíquico del paciente y de su analista. Desde ahí participa en los debates de la comunidad psicoanalítica internacional desde hace más de 50 años.
En el prefacio, los responsables de la edición desean que el libro:
«Interese a un grupo de lectores pluri-profesional y pluri-institucional, por la fecundidad de los desarrollos de la psicoanalista, siempre fieles al modelo freudiano de la pulsión, con mucha riqueza en figurar el teatro de los objetos internos y externos descrito por sus sucesores y animado por movimientos complejos, en un panorama extenso del cual ella misma ha descrito la genealogía y la variedad de expresiones intra e intersubjetivas» (p. 17).
El libro se compone de tres capítulos. El primero se titula: «Nacimiento de una investigadora». Nacida en Ginebra en el año 1934, hija de un médico dentista y de una madre violinista con talento, refiere haber tenido la suerte de haber sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial; cuenta haber asistido con su madre al anuncio del armisticio y aprecia la influencia que han tenido en su vida valores como la solidaridad social en sus propios ideales de vida y profesionales.
Su primer contacto con el psicoanálisis fue siendo niña. Tras el nacimiento del hermano, sus padres percibieron su malestar y la llevaron a un psicoanalista. Este cometió el error de no respetar la confidencialidad, algo que –nos dice la autora–