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El IJP Open1 acaba de celebrar su primer aniversario. Por primera vez en la historia del psicoanálisis, los trabajos pueden ser ampliamente debatidos con los pares antes de completar las revisiones formales. Los autores que voluntariamente participan pueden recibir el feedback inmediato e internacional de su trabajo; la inscripción es gratuita y todos pueden intervenir, contribuyendo con unas pocas líneas o con un ensayo extenso. Las revisiones, formales y anónimas, también se publican, lo que proporciona una perspectiva interesante al proceso de revisión, que se vuelve más transparente. Sin embargo, la propuesta de lanzar el IJP Open provocó un estallido de controversias. Las voces disidentes advirtieron sobre la posible visión sesgada del sistema de revisión anónimo: ¿los revisores no se sentirían coaccionados al conocer la identidad del autor e influenciados por los comentarios de los otros? Más aún, ¿estarían dispuestos los autores a exponer sus trabajos todavía en elaboración tan ampliamente? ¿Querría alguien contribuir al debate, además de los revisores oficiales? Otros esperaban que el IJP Open estuviera ciertamente a la altura de lo que promete su nombre, abriendo la comunicación y subrayando la calidad de internacional del Journal. Entonces, un año después, ¿hasta qué punto se han materializado estas esperanzas y estos miedos? ¿Surgen nuevos temas importantes en los debates? ¿Qué podemos esperar para el 2015? Haciéndome eco de la mayor transparencia del intento, quiero establecer mi posición, la de una relativamente nueva revisora del Journal que celebró la llegada del IJP Open. Como analista británica, sólo leo inglés y francés, por lo que lamento no poder hacer comentarios sobre los debates en alemán, español y portugués.