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Gravedad, la súper producción cinematográfica que costó ocho millones de dólares, fue llevada a la pantalla en formato 3D. Esta tecnología permite a los espectadores proyectarse dentro de la acción con mayor facilidad que en las películas de formato convencional. El espacio parece más profundo y más dinámico, y muchas escenas, literalmente, crean la sensación de que hay objetos volando alrededor de nuestras cabezas. Este es el caso, cuando a los 12 minutos de proyección, una lluvia de fragmentos de un satélite sorprende a tres astronautas que están ocupados trabajando en el mantenimiento del telescopio Hubble. Uno de los tres astronautas que flotan en el espacio, es golpeado y mortalmente herido. A su vez, la nave espacial Challenger y el telescopio también sufren daños considerables; por cierto, todos los satélites responsables de las comunicaciones mundiales son destruidos por la reacción en cadena. Sucede que la Dra. Ryan Stone (Sandra Bullock), aún novata en el espacio exterior, y el astronauta a punto de retirarse Matt Kowalski (George Clooney), son los únicos sobrevivientes. Ellos tratan de llegar a la Estación Espacial Internacional (EEI) próxima, pero encuentran dificultades insoslayables en el intento, que termina con Kowalski sacrificándose por la joven Stone. Sola y en constante peligro de muerte, trabaja para desacoplar la cápsula dañada Soyuz en la EEI, y llegar a la estación espacial china próxima. Cuando descubre que no hay más combustible en el tanque de la cápsula, decide desistir y corta el suministro de oxígeno. En un estado entre la vigilia y el sueño, se le aparece Kowalski, quien apela a su inteligencia y persistencia hasta que, eventualmente, se le ocurre la idea de usar el sistema de propulsión del