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“Sin la especulación y teorización metapsicológica- casi dije fantaseando- no daremos otro paso adelante”. Freud
En 1920 Freud planteó la hipótesis de que existe una pulsión de muerte cuyo objetivo es volver al estado anterior, mientras que la compulsión a la repetición es una búsqueda de algo más allá del principio del placer. El propósito de la pulsión de muerte es combatir todo aquello que aumente la tensión de una persona. En su tendencia destructiva que opera en silencio. Esta es una hipótesis, una especulación, que finalmente incidirá y modificará los fundamentos de la metapsicología freudiana y creará innumerables controversias.
Freud había encontrado una fuerza destructiva en la humanidad. Esta fuerza destructiva, que se infiltra a través de la transferencia y la contratransferencia, será capaz de ocultar las manifestaciones de la libido, impedirá la armonía psíquica, así como los vínculos entre el paciente y el analista a fin de bloquear el desarrollo del proceso analítico. Estas son las manifestaciones del retorno al estado anterior, un no-proceso. A veces se