You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El autor —antiguo ministro del gobierno provisional de Kerenski y desde entonces psiquiatra en los Estados Unidos—, titula su presente libro Historia de la “psicología médica”, por entender que dicho término es más amplio, comprensivo y también más antiguo que el de “psiquiatría”.
A través de más de seiscientas páginas, no se limita a una enumeración de médicos, con fechas de nacimiento, fallecimiento y descripción de sus principales obras. Advierte que para exponer la evolución psicológica de las diferentes épocas es necesario hacerla resaltar sobre el fondo de la cultura general. Es lo que realiza de un modo maestro, dando una descripción viva e interesante de los esfuerzos de la humanidad, para luchar contra las enfermedades mentales y para comprender el psiquismo normal y patológico.
Señala cómo el hombre primitivo debió matar a menudo al individuo loco. Por lo menos esto es lo que aparece en el libro Levítico de la Biblia, donde se aconseja dulcemente, el apedrearle hasta causarle la muerte. Un primer adelanto en el tratamiento mental primitivo pudo ser el empleo del hipnotismo.
Cierto progreso psicológico más intenso apareció en la medicina hindú, en la que el alma y sus transmigraciones tenían tanta importancia. Asimismo los griegos, ya antes de Hipócrates, describen casos de locura y aun de locura simulada, como el de Ulises, unciendo juntos a un toro y a un caballo o bien arando las playas y sembrando en ellas sal en vez de trigo. En los templos de Esculapio se curaban las enfermedades basándose en los sueños de los pacientes.
Según una antigua tradición griega, el sitio del alma era el diafragma; de ahí que la palabra phrenos designe tanto a este músculo como a la razón. La intensidad de esta última, según Heráclito (535-475), proviene y está en relación con