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El autor comienza su libro, con un capítulo sobre la angustia, definiéndola como caracterizada por un estado emocional particular del cual el individuo trata de escapar por todos los medios. Tendría pues, siguiendo a Freud, una función biológica que sirve para advertir al hombre de los peligros que le rodean. De acuerdo con la fuente de dicho peligro, considera cuatro tipos de angustia: 1ạ, dicha fuente es real y constituida por el mundo exterior, la angustia producida por ella es denominada angustia real (Real-angst); 2ạ, la fuente de peligro se encuentra en el ello y está representada por las pulsiones instintivas. La angustia neurótica producida de esta manera es independiente de todo peligro exterior efectivo; 3ạ, la fuente constituida por el superyó del sujeto o parental, sería la angustia de consciencia (Gewissen-angst); 4ạ, y por último la fuente de peligro estaría constituida por el superyó primitivo hereditario que caracteriza las tendencias de la especie.
Los individuos reaccionan en forma diferente frente a la angustia; cuando el peligro es exterior, la fuga constituye la forma adecuada de defensa, cuando el peligro es interior como en las neurosis, la angustia y los medios de defensa contra ella determinan la estructuración de los diferentes tipos de neurosis. 1. Si trata de darle un origen exterior al peligro proyectándolo se produce una fobia. 2. En la neurosis obsesiva se trata de combatir la angustia por medio de un ceremonial. 3. Por una conducta del todo paradojal intenta también el sujeto, por una fuga hacia adelante, combatir su angustia por medio de las circunstancias mismas que la han creado. Existiría, según el autor, en estos casos, una erotización de la angustia donde el miedo es reemplazado por el amor al peligro. Este tipo se observa particularmente en las neurosis de carácter. Pero los síntomas de defensa que el yo pone en movimiento contra la angustia no tienen siempre un carácter de síntoma. Aparecen como rasgos caracterológicos diferenc